Vaciar una masía de avellana en el Baix Camp: maquinaria, aperos y muchos años de trabajo

Vaciar una masía de avellana en el Baix Camp: maquinaria, aperos y muchos años de trabajo

El Baix Camp es tierra de avellana. Alrededor de Reus, Riudoms o Cambrils, los masos con torre se levantan entre avellanares que llevan generaciones dando cosecha. Cuando uno de esos masos se hereda, se vende o cierra su explotación, hay que vaciarlo, y no es un vaciado cualquiera: dentro hay maquinaria de cosecha, aperos, un celler y toda la vida de una familia de payeses. En QUILES vaciamos masías de avellana por todo el Baix Camp, con equipo propio y precio cerrado.

Te contamos cómo afrontamos el vaciado de un mas avellanero.

Un mas avellanero no se vacía como una casa

Un mas del Baix Camp tiene la vivienda, pero también el celler, el paller, el corral y el magatzem de aperos. Vaciarlo bien es vaciar la casa y todas sus dependencias, cada una con su contenido y su lógica. Por eso planificamos el trabajo por espacios, no de cualquier manera.

Cada dependencia del mas pide su propio criterio de vaciado.

La maquinaria de la avellana

En estos masos aparece maquinaria específica: tractores, remolques, aspiradoras y recogedoras de avellana, calibradoras, secaderos y peladoras. Es maquinaria pesada y voluminosa que hay que sacar con medios de carga adecuados. Buena parte tiene valor, y lo tasamos para descontarlo del precio del vaciado.

La maquinaria agrícola suele cubrir una parte del coste del trabajo.

Los aperos y las herramientas

Junto a la maquinaria hay generaciones de aperos: azadas, tijeras de poda, sacos, cajas, escaleras, útiles del celler. Separamos lo que tiene salida como hierro o para reutilizar de lo que ya no sirve, y le damos a cada cosa su destino.

Entre los aperos viejos a veces hay piezas que aún valen.

El celler y sus enseres

Muchos masos del Baix Camp tienen celler propio, con tinajas, garrafas, prensas y útiles de elaboración. Vaciarlo con cuidado es importante: algunas piezas son antigüedades con recorrido y las valoramos antes de retirar nada.

Un celler viejo puede esconder piezas con valor de anticuario.

Los muebles de época

En la vivienda del mas suele haber mobiliario antiguo: arcones, camas de forja, mesas de madera maciza, armarios. Revisamos pieza a pieza, apartamos lo que la familia quiere conservar y tasamos lo que tiene salida antes de donar o reciclar el resto.

Nunca retiramos un mueble antiguo sin haberlo valorado.

La chatarra que se acumula

En los alrededores del mas se acumula hierro: maquinaria vieja, depósitos, rejas, restos metálicos. Es chatarra con valor que retiramos y tasamos, y que a menudo ayuda a que el vaciado salga más económico.

El hierro acumulado durante años tiene un valor que se descuenta.

La donación de lo aprovechable

Los muebles y enseres en buen estado que nadie de la familia quiere se donan a entidades sociales, para que tengan una segunda vida. Es nuestra forma de vaciar sin mandarlo todo al vertedero.

Lo que aún sirve, mejor donarlo que tirarlo.

El reciclaje del resto

Lo que no se dona ni se reaprovecha se separa por materiales —madera, metal, plástico, escombros— y se lleva a las deixalleries del Baix Camp. Los residuos especiales se derivan a gestor autorizado con certificado.

Vaciar bien también es reciclar bien.

El precio cerrado

Valoramos el mas en persona o por fotos y vídeo, medimos el volumen, la maquinaria y el acceso, y damos un precio cerrado por escrito. Cuando el valor del hierro, la maquinaria y lo recuperable cubre el trabajo, el vaciado puede salir sin coste. Nunca tasamos antigüedades a la ligera.

Un precio cerrado desde el inicio evita sorpresas.

Dejar el mas listo

Al terminar, el mas queda diáfano y limpio, con el certificado de gestión de residuos, listo para vender, reformar o abrir como agroturismo. La familia puede pasar a lo siguiente sin cargar con el vaciado.

Un mas vacío y limpio es el punto de partida para su futuro.

El secadero y el almacén de la cosecha

Los masos avellaneros suelen tener un secadero y un almacén donde se guardaba la cosecha antes de venderla a la cooperativa. Son espacios que acumulan sacos, cajas, palés, básculas y restos de campañas pasadas. Los vaciamos junto con el resto de dependencias, separando lo reutilizable de lo que ya es residuo y dando salida al hierro y la madera con su mejor destino.

El secadero y el almacén guardan más historia agrícola de la que parece.

Coordinarnos con la cooperativa o el comprador

A veces, al cerrar una explotación de avellana, hay maquinaria o existencias que interesan a la cooperativa o a otro payés de la zona. Nos coordinamos con la propiedad para que esas piezas encuentren salida antes del vaciado, de modo que se aproveche lo máximo posible y el resto se retire con criterio.

Aprovechar lo que otro payés puede seguir usando es la mejor opción.

El calendario agrícola

Vaciar un mas avellanero fuera de la campaña de recogida facilita mucho el trabajo, con los espacios más despejados y sin interferir en la actividad. Cuando hay una venta o una herencia con fecha, nos adaptamos igualmente y organizamos salidas urgentes en 24-72 horas si hace falta.

Elegir el momento del año adecuado también agiliza el vaciado.

Cuéntanos tu mas del Baix Camp

Si tienes que vaciar una masía de avellana en Reus, Riudoms, Cambrils o cualquier pueblo del Baix Camp, contáctanos. Valoramos el mas, te damos precio cerrado y nos ocupamos de todo, con donación, reciclaje y respeto por lo que esa casa significa.

Del vaciado nos encargamos nosotros; tú, de decidir qué conservar.

Scroll al inicio